La clínica white es uno de esos lugares que han perecido víctima de esta maldita crisis económica.
Aun no sé como nos pudimos adentrar en el lugar, casi por una casualidad, cuando nos quisimos dar cuenta ya estábamos en el interior de sus inmensas y luminosas instalaciones. Llena de sillas de ruedas, medicamentos, artilugios ortopédicos y hasta varias camillas arrinconadas en los pasillos donde seguro que en otro tiempo mantenían acostados a los pacientes en aquel mismo rincón.
Otra de las cosas que llamó nuestra atención fue su estado de conservación, pues no era el típico abandono decadente y desolado que imaginamos, por lo que rápidamente pudimos comprobar que en aquel lugar aun había movimiento e incluso seguridad, por lo que seguramente la estén utilizando para fines no médicos.